jueves, 10 de noviembre de 2011

"Un Mandala"


Otro Mandala, con los cuatro elementos
en los círculos exteriores y el quinto,
que los origina a todos, en el centro.

lunes, 7 de noviembre de 2011

"Serpiente de Piedra de Aztlán"

Atlántida, "Oeste Allende los Mares", Valhalla, Aztlán...
Con estos y quizá muchos nombres más, nos llegó la gran leyenda acerca de una Tierra perdida para todos excepto en la memoria de toda nuestra raza -desde América central hasta el norte de Europa-, si bien en cada región hay un lugar ideal al cual puede llegarse después de la vida; y esto, desde la época de los Egipcios.

La figura que traigo para ilustrar el tema, sólo viene como imaginada reliquia de un tiempo sumergido en la memoria colectiva del mundo tanto como la Atlántida hundida por acción del Mar.


lunes, 31 de octubre de 2011

"Los Símbolos del Halloween"

Los símbolos conocidos y más relacionados con Halloween: la calabaza, por el escocés llamado más tarde Jack O'Lantern; la cruz céltica, sabiendo que los celtas iniciaron cierta forma de esta festividad; la escoba, por supuesto, que remite directamente a las brujas antiguas; y el gato negro, supuesto eterno compañero de esas peligrosas hechiceras. Pero si bien el mal signo de ellos se prolongó hasta el Siglo XVIII con el Gato de Killakee, los felinos habían empezado a ser considerados buenos compañeros incluso en los países donde tantos gatos acabaron en las crueles llamas.



Luego estuvieron el gato negro de un Cardenal, el de Kells, tenido en alta estima por los monjes, y uno a quien Mahoma no quiso despertar, cortando el borde de la túnica sobre la cual el gato había quedado dormido.

Ahora los gatos negros, afortunadamente, sólo son imágenes casi simpáticas para el Día de Todos los Santos, o disfraces de niños que llegan a pedir dulces.

viernes, 7 de octubre de 2011

"La Astucia Contra La Fuerza"

Dos eternos antagonistas, intentando siempre someter o burlar al otro; a veces con la fuerza, generalmente con la astucia.
Entre los ejemplos más clásicos tenemos el Zorro, el Tigre (Yaguareté, en Argentina), la Liebre, el León, y el Conejo contra el Coyote en este caso, de la siguiente y muy conocida leyenda Zapoteca:

En una noche de luna llena, entró el Conejo en un huerto de chiles. Le dio tanto gusto que hasta brincó entre ellos y escogió los más grandes para comer.
Cuando amaneció, el dueño del huerto fue a ver sus chiles. Se sorprendió de verlos regados en el suelo. Entre las plantas reconoció las huellas del Conejo.
Con cera de abeja hizo un muñeco para ponerle una trampa al Conejo.
Plantó el muñeco en medio del huerto y se fue. Al anochecer, el Conejo regresó. Se acercó para saludar, pidiendo después unos chiles. Como vio que el muñeco no le hacía caso, le pegó con las manos y éstas quedaron pegadas a la cera; le pegó con los pies y también sus pies quedaron pegados.
Temprano, al día siguiente, el dueño fue a ver si estaba el Conejo. Lo encontró pegado al muñeco de cera; lo metió en una red y se lo llevó a su casa; al llegar, colgó la red y puso a calentar agua para cocinarlo.
Desde donde estaba, el Conejo vio acercarse al coyote.
"¿Qué haces ahí?", le preguntó el Coyote. El Conejo contestó: "Esta gente quiere que me case con su hija, pero yo estoy muy joven; ¿Por qué no te quedas en mi lugar? Mira, ya está el agua para el chocolate".
Cuando el campesino desató la red vio al Coyote ahí dentro. "Ahora tú me las pagas", le dijo. Y lo metió en el agua hirviendo.
El Coyote salió corriendo y, lleno de coraje*, se fue a buscar al Conejo. Furioso, el Coyote siguió las huellas del Conejo y lo encontró en un árbol de jícara.
"Ahora sí voy a comerte", le dijo.
El Conejo sabía que el Coyote no podía distinguir entre la jícara y el zapote.
"Por qué vas a comerme, si aquí tengo zapotes dulces para ti", dijo el Conejo. "Tírame uno", contestó el Coyote, sin saber que le daban jícara.
Al Coyote se le atoró la jícara y cayó desmayado. Poco después se levantó y fue a buscar al Conejo. Lo encontró a la orilla de un cerro, descansando junto a una gran piedra.
Al verlo, el Conejo saltó y apoyó las manos en la piedra, mientras decía: "No me comas, ¿No ves que si no detengo esta piedra caerá y se acabará el mundo?. Lo que tienes que hacer es ayudarme. Detén la piedra en lo que voy por gente para que nos ayude".
El Coyote le creyó y detuvo la piedra; mientras, el Conejo escapaba. Cansado y enojado el Coyote soltó la piedra, y fue en busca del Conejo.
"Voy a comerte aquí mismo", dijo el Coyote.
"Si me comes, ¿Quién cuidará a los niños de esta escuela?" contestó el Conejo señalando un panal de avispas.
"¿No te gustaría hacer lo que hago? Si ves que alguien se asoma, le pegas".
El Coyote se recostó en una rama, creyendo lo que le decía el Conejo. El Coyote le pegó al panal con la vara y las avispas salieron tras él. Perseguido por ellas, fue a meterse a un aguaje.
Oscurecía, cuando el Coyote encontró al Conejo en la orilla de una laguna; ya iba a comérselo, cuando el Conejo dijo:
"Por qué vas a comerme, hermano, si estaba esperándote para que comiéramos ese queso que ves allí".
Le señaló la Luna que se reflejaba en el agua.
"Pero, eso sí, tenemos que tomar su suero para poder comérnoslo", dijo el Conejo. Y lo llevó a la laguna para que tomara agua.
"No puedo tomar más", dijo después de un rato el Coyote.
"Toma otro poco y así podrás comer el queso", dijo el Conejo.
Cuando al Coyote ya le salía agua por los ojos y orejas, el Conejo se fue corriendo y aquél se puso furioso.
El Conejo sabía de una escalera que podía conducirlo a la Luna. Empezó a subir.
En cuanto llegó a la Luna, vio al viejo Coyote que lo buscaba en el cielo. Por eso dicen que el Coyote mira mucho hacia el cielo.


* Coraje, no debería necesitar aclararlo, indica aquí "hostilidad contra alguien".

jueves, 25 de agosto de 2011

"Enki Y El Símbolo del Mal"

La religión está pasando por un muy mal momento... Esto dijo, casi con las mismas palabras, Benedicto XVI.


Esta también es una época donde todo se confronta o se cuestiona, para llegar, aparentemente, a una verdad general. Pero algo así ocurría también en la Edad Media. La diferencia hoy es la hiperabundancia de información.
Claro que aparte de saber, hay que poder pensar por uno mismo. De otro modo se quedaría con una sola idea, defendiéndola indefinidamente, sin poder ver nada más.
La Biblia, por ejemplo, es objeto de discusiones a causa de numerosos versículos en donde se ven palabras que no corresponden con la idea de un Dios único; y esto, desde el Génesis. En esa primera sección, toda la historia de la Creación fue resumida y simplificada al máximo, para que ahora sólo leyéramos "Y dijo Dios: 'Haya lumbreras para separar el día de la noche'; y así se hizo".
También se dice que la Biblia tuvo distintas fuentes para su elaboración, entonces, si frente a los Dioses del mundo antiguo el Monoteísmo exigía a sus defensores un único Dios, todo tenía que ser más simple.
Pero, ¿Qué podían hacer, respecto de algunos?
En la Edad Antigua, todos los Dioses principales tenían distintos nombres según se los nombrara en Sumer, Egipto, Grecia o el Valle del Indo.
El de la imagen es Enki, pero en una representación suya muy posterior en relación al tiempo en que se lo vio por primera vez. Originalmente, se lo denominaba "Dios de las aguas fluyentes"... Una similitud con Neptuno. Además de eso, en el reparto de la Tierra entre tres Dioses incluído él, Enki recibió un territorio conocido por todos como Abzu y Mundo Inferior...
Luego, sabiendo que Enki se oponía a los otros Dioses en diversas cuestiones y a favor de la Humanidad, resultó fácil para la Iglesia del Medioevo establecer la idea del Mal.
Estaban los cuernos, la figura serpentiforme, el Mundo Inferior adaptado a Infierno, el enfrentamiento y la desobediencia.


Es de esperar entonces, que nadie siga siendo igual de simple en su pensamiento.





-Maiko27-

viernes, 12 de agosto de 2011

"Marduk, Thor e Indra"

Cuentan los Sumerios... Mucho antes de que la Tierra fuera creada. los Dioses Apsu, Mummu, Lah-mu, Lah-amu, Tiamat (llamada después "Dragón" y también "Serpiente"), Anshar, Kishar, Anu, Ea y Gaga cumplían con sus respectivos destinos; o al menos lo intentaban, antes de los desórdenes que de pronto inició Tiamat. Ella pretendió que un hijo suyo, Kingu, fuera otro Dios, con derechos y designios iguales a los de cualquier otro, y al frente de once monstruos por ella engendrados, los cuales debían ayudarla en sus secretos proyectos.
"Así pasa el tiempo, y Tiamat, indignada a causa del viento que agita sus aguas, formándole olas, decide destruir a los dioses de la dinastía de Anu. Crea un ejército de monstruos: da a luz a serpientes, dragones, esfinges, leones gigantes, hombres escorpiones, centauros; en total, once especies de monstruos, al frente de los cuales coloca a un dios llamado Kingu, con el que se desposa y a los que concede los derechos divinos que antes tuvo Apsu".
Al principio las deidades temen el enfrentamiento, pero luego Marduk se ofrece a vencer a Tiamat y a Kingu, siempre que se le de el rango principal entre todos los dioses.
Pero antes de que las cosas se complicaran demasiado para los Dioses primigenios, Ea lanzó sobre Tiamat una red que la privó de su capacidad creadora y la durmió casi por completo mientras se adueñaba de algunos de sus poderes. Fue asi que, antes de mucho tiempo, Ea hizo nacer a Marduk en los límites de la morada celestial. Y fue Marduk el encargado de derrotar definitivamente a Tiamat, tras dos grandes batallas, fijando para siempre el destino de los grandes Dioses, pero con Marduk como deidad suprema.
"No obstante, de entre los dioses activos se destaca Ea".

Su conjuro logra vencer al Apsu. 'Derramó', dice el cantar, 'un sueño sobre el Apsu, tranquilamente adormecido; le hizo estremecerse volcándole un sueño'. Luego le da muerte, y sobre esas aguas (el Océano) erige su morada. En ella Ea engendra en Damkina, su esposa, a Marduk. Marduk es, según los teólogos del Enuma Elish, el más grande de todos los dioses".
"El combate entre Marduk y Tiamat se decide cuando Marduk lanza el viento malo a la boca de Tiamat; este viento le impide cerrar las mandíbulas y devorar al dios; luego Marduk le atraviesa el corazón con su flecha. La derrota de Tiamat pone en fuga a los monstruos, pero el dios los captura con su red y a Kingu le arrebata la tablilla de los Destinos".

Para los griegos...
Tifón era más alto que las montañas y de su hombros salían cien cabezas de serpientes, de cuyas bocas manaba fuego, Fue el último hijo de Gea. Los dioses de Olimpo tenían tal temor que abandonaron el Olimpo dejando solo a Zeus para enfrentarse al monstruo Tifón. La batalla duró días enteros. De repente, el monstruo logró cortar los tendones de las manos y de los pies de Zeus, dejándolo indefenso. Tifón le dio los tendones a un dragón llamado Delfina para que los escondiera en una cueva. Esta vez le ayudaría otro de sus hijos, Hermes (Mercurio), Se apoderó de los tendones y se los colocó a Zeus, que recuperó su fuerza y mató a Tifón con un rayo.

Y para los Hindúes...
"Vritra fue uno de los Asuras, quizás el más poderoso de todos ellos. Su nombre significa "el que envuelve". Fue una serpiente o un dragón que dijo ser tan grande que sus ondulaciones cercaban montañas, y su mayor enemigo era Indra.
Indra, que llegaría a ser el Rey de los dioses, fué a atacar al demonio y a liberar las aguas. Primero Indra asaltó 99 guaridas, arrasando cada una; después fué a por el propio Vritra. Los dos lucharon en una terrible batalla, y al final, Vritra fué destruido por el rayo de Indra".


Tres mitologías, tres batallas entre grandes Dioses...
Pero además de las semejanzas evidentes, como ahora algunos se preguntan, con respecto a historias parecidas, cómo son tan similares en lugares tan alejados entre sí, ¿Acaso no podrían parecerse tanto por haber sido transmitidas por los mismos protagonistas?

martes, 2 de agosto de 2011

"Sobre las Cartas y su uso"

Las cartas del Tarot tienen cada una tres títulos. Éstos se refieren a los planos reconocidos y estudiados desde la Edad Antigua, del Plano Arquetípico (equivalente a Dios), del Hombre y de la Naturaleza.
Cuando un estudiante de la Cábala toma tres cartas cualesquiera del Tarot, puede combinar los títulos (siempre de un mismo plano) para formar una idea que lo ayude en su estudio.

Los de las siete primeras Cartas, son: en primer lugar, Divina Essentia, Divina Substantia, Divina Natura, Forma, Magnetismus Universalis, Methodus Analogiae y Spiritus Dominat Formam.
En segundo lugar: Vir, Femina, Partus, Auctoritas, Quintessentia, Pentagrammatica Libertas y Victoria.
En tercero, Natura Naturans, Natura Naturata, Generatis, Adaptatio, Religio, Medium y Ius Proprietatis.
Los nombres están en latín, aunque la base del Tarot haya surgido de Egipto.

El estudiante serio, entonces, hace todas las combinaciones que es posible realizar con tres títulos de un plano, para ejercitarse y formar un sistema fuerte de pensamiento propio, con las veintidós Cartas.

Esto lo escribí sabiendo que ya cualquiera podría encontrarlo en algunos libros dedicados a los Arcanos del verdadero Tarot.