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viernes, 8 de agosto de 2014

Sura 72 - Djinns

Este Sura incluye una declaración por parte de los Djinns en relación al culto monoteísta llevado hacia ellos por Mahoma y su arrepentimiento por ciertas acciones pasadas.
De los Djinns, la creencia más aceptada es que fueron creados del Fuego mismo de Dios, aunque para algunos fueron Ángeles expulsados del Paraíso por motivos ajenos a la caída de la Humanidad.
Luego ellos tomaron distintos caminos en lo referido a la religión, pero la mayoría se inclinó por el Islamismo.
Sin embargo en general, pueden ser convocados por métodos cabalísticos, pues ellos son inmediatamente atraídos por esa clase de trabajos, en los que también intervienen elementos religiosos, mágicos y de esoterismo.
La otra forma de obtener sus servicios es encontrándolos y liberándolos de donde se encuentren encerrados, aunque tomando algunas precauciones.
Si todo marcha bien, pues... Los Djinns (Genios) pueden colaborar en Alquimia, o descifrando lenguas, o trayendo objetos de lugares lejanos, etc.

Este es el texto del Sura 72:

"Dí: Oh, Muhammad. Me ha sido revelado que un grupo de Djinns han escuchado y dijeron: 'Hemos escuchado realmente un maravilloso Qur'an'".
Nos guía por el camino correcto, y hemos creído en él. Y nunca adoraremos a otros dioses junto con nuestro Señor.
Y enseña que exaltada es la nobleza de nuestro Señor. Él no ha tomado a esposa ni a hijo.
Hay algunos tontos entre nosotros, que solían decir mentiras extavagantes acerca de Dios.
Pero nosotros pensamos que ni hombre ni espíritu debería decir acerca de Dios lo que es falso.
Verdaderamente, hubo personas entre los humanos que buscaron refugio en las de los Djinns, pero sólo aumentaron su pesada carga.
Y ellos, tal como tú, pensaron que Allah nunca enviaría a nadie como mensajero.
Y nosotros buscamos alcanzar los secretos del Cielo, pero lo encontramos lleno de poderosos guardianes y llamas refulgentes.
Solíamos, realmente, sentarnos allí para escuchar, pero quienquiera que escuche ahora encontrará una llama ardiente esperándolo.
Y no sabemos si el Mal está para aquellos en la Tierra o si su Señor realmente quiere guiarlos por el buen camino.
Hay algunos justos entre nosotros, y algunos que no lo son; hemos tomado caminos distintos.
Pero creemos que no podemos de ningún modo fallar ante Allah en la Tierra, ni escapar de Él aunque volemos.
Y con respecto a nosotros, desde que escuchamos ese Consejo, lo hemos aceptado; y quien cree en su Señor no temerá privación ni cargas pesadas.
Hay entre nosotros Musulmanes, y entre nosotros están los injustos. Y aquél que se ha hecho Musulmán, ha buscado el camino correcto.
Pero con respecto a los injustos, serán leños para el fuego del Infierno.
Y el mensaje de Dios es: "Si ellos (los paganos) hubieran seguido en el buen Camino, Nosotros ciertamente les habíamos otorgado bienes en abundancia.
Así que debemos ponerlos a prueba. Y a todo aquél que se olvide de su Señor, Él le impondrá severo castigo.
Y los lugares de adoración son sólo para Dios, así que no invoques a otros junto a Él.
Y cuando los Servidores de Allah se levantaron para suplicarle, formaron alrededor de Él una compacta muchedumbre.
Dí (Oh, Muhammad): "Yo no hago otra cosa que invocar a mi Señor y no lo junto con ningún falso dios".
Dí: "No está en mi poder dañarte ni llevarte al buen camino".
Dí: "En verdad, nadie me protegerá de Allah (si desobedezco) ni encontraré un refugio en otro aparte de Él".
Pero tengo para ti un mensaje de Allah. Y para quienes desobedecen a Allah y a su Mensajero, entonces ciertamente para ellos es el fuego del Infierno; allí vivirán para siempre.
Los no-creyentes siguen hasta que pueden ver lo que les fue prometido; entonces sabrán quién es más débil de los que le ayudan y menor en número.
Dí: "No sé si lo que has prometido está cerca o si mi Señor lo otorgará en un tiempo lejano".
Sólo Él conoce lo Nunca-visto, y no hace conocido su conocimiento de lo Nunca-visto a cualquier hombre.
Exceptuando a quien Él eligió como Mensajero, y luego Él hace caminar delante y detrás de él a una multitud.
Él puede saber si ellos han traído y entregado los mensajes de su Dios, y protege todos los misterios que hay con ellos, y toma cuenta de cada pequeña cosa.

...A pesar de la difícil traducción que hice del inglés, en estos párrafos puede verse cómo los Djinns reciben personalmente las palabras de Mahoma, aceptándolas luego.
Es decir, que se reunieron por centenares -o miles- sólo para oír las palabras del Profeta Musulmán. Esa tal vez sea la única vez que hayan aparecido dejándose ver sin que los convocaran con ritos o trabajos complicados, de cábala misteriosa.

viernes, 21 de diciembre de 2012

Distintos árboles y sus significados


El árbol de Navidad... No parece haber un símbolo mayor que esté relacionado con las celebraciones del fin de año.
Una de las cosas que simboliza, por supuesto, es el deseo de abundancia, aunque esto sólo tiene mucho más sentido en países con inviernos difíciles.
Pero desde los primeros tiempos, estos árboles también fueron destacados por diversas facultades y atribuciones.

Abedul: Su corteza, quemada con incienso, se usa para atraer al amor.
Abeto: Ayuda en la Clarividencia.
Abeto Plateado: Bendice y protege a las madres y a sus hijos.
Aliso: Árbol sagrado para los Druidas. Con varios brotes cortados de distinto tamaño y enlazados, se hacía una especie de silbato para atraer a los elementales del aire.
Cedro: También llamado Árbol de la Vida. Se usaba para tomar energía de la Tierra.
Ceniza (Ash): Usado para hacer varitas y magia solar.
Elder: Usado por los Druidas para bendecir y enviar maldiciones. Estar a su sombra permitía ver a "La Gente Pequeña". También se usaba para fabricar varitas.
Espina Negra: Árbol de invierno. Con sus espinas se perforan imágenes hechas de cera.
Escoba Irlandesa: Tiene efectos diuréticos; purifica y protege áreas rituales. También puede calmar los vientos.
Espino: Usado para hechizos relacionados con el amor y el matrimonio.
Hazel: Sus varitas son usadas para magia blanca y curación. También en Rabdomancia y para ganar conocimiento.
Holly: Asociado con la muerte y el renacimiento.
Juniper: Sus bayas se usan para tener visiones como las de los Chamanes.
Manzano: Otro árbol sagrado para los Druidas. Se dice que sus frutos curan las verrugas.
Muérdago: El más sagrado para los Druidas. Usado para protección contra todo; sus bayas servían para quemar cono incienso y atraer el amor.
Olmo: Se dice que es la morada de las Hadas. El Olmo ayuda en la realización de hechizos.
Pino: Purificador del hogar y del área de los rituales. Sus frutos servían como amuletos de la fertilidad.
Roble: Asociado con fertilidad, adivinación, protección y fuerza. Se usaba para hacer poderosas varitas.
Rowan: Servía como protección contra encantamientos. Sus varitas se usaban para encontrar metales, adivinación y conocimiento.
Sauce: Consagrado a la Luna y especialmente mágico, le pedían deseos y cuando éstos se cumplían había que volver para agradecerle dejándole un obsequio.
Tejo: Asociado con la muerte y el renacimiento; puede ser usado para mejorar la magia, las facultades psíquicas, y para inducir visiones.

lunes, 31 de octubre de 2011

"Los Símbolos del Halloween"

Los símbolos conocidos y más relacionados con Halloween: la calabaza, por el escocés llamado más tarde Jack O'Lantern; la cruz céltica, sabiendo que los celtas iniciaron cierta forma de esta festividad; la escoba, por supuesto, que remite directamente a las brujas antiguas; y el gato negro, supuesto eterno compañero de esas peligrosas hechiceras. Pero si bien el mal signo de ellos se prolongó hasta el Siglo XVIII con el Gato de Killakee, los felinos habían empezado a ser considerados buenos compañeros incluso en los países donde tantos gatos acabaron en las crueles llamas.



Luego estuvieron el gato negro de un Cardenal, el de Kells, tenido en alta estima por los monjes, y uno a quien Mahoma no quiso despertar, cortando el borde de la túnica sobre la cual el gato había quedado dormido.

Ahora los gatos negros, afortunadamente, sólo son imágenes casi simpáticas para el Día de Todos los Santos, o disfraces de niños que llegan a pedir dulces.

lunes, 30 de agosto de 2010

"Un Gran Mito De Venezuela"

Después de hablar aquí sobre Cábala hebrea y lejanas mitologías, pensé que podía traer un mito de mi país, por cierto muy extendido actualmente, de un ícono popular cuya fiesta es el 12 de Octubre.

El Mito de María Lionza (Yara):
Es reverenciada como diosa de la naturaleza y Reina de la magia y la brujeria. Conocida como la santa patrona de los brujos.
En el ámbito espiritual según el sincretismo de la región es el máximo escalón de las cortes espirituales, por lo que se ubica su importancia después de la Santísima Trinidad y la Virgen María Madre de Jesús.
María Lionza viene a encarnar en América un símil de la diosa Venus y Gea, diosa de la paz, el amor, la armonía, siempre relacionada con la magia del agua, el trueno, perfumes, bosques, montañas. Misterio Universal de la feminidad y el amor y otras representaciones de la naturaleza.

Hay más de 25 relatos de leyenda sobre la diosa. Los etnólogos han descubierto que el mito es constantemente descrito en los círculos espiritistas del culto a María Lionza. Sin embargo, es difícil encontrar una versión escrita del mito.
En este trabajo las versiones del mito que se mencionan se tomaron de la lectura que hace Girardi del mito de María Lionza, (s/fc.), que reseña como los más importantes y más aceptados por los devotos:

1
Maria Lionza fue una doncella Nívar, hija encantada de un poderoso cacique de Nirgua. El Chamán de la aldea había predicho que cuando naciera una niña de ojos extraños, ojos color verde agua, había que sacrificarla y ofrendarla al Dueño de Agua, al Gran Anaconda porque de no hacerlo así, vendría la ruina y la extinción de los Nívar. Pero su padre fue incapaz de hacerlo y escondió a la niña en una cueva de la montaña, con 22 guerreros que la vigilaban y custodiaban su salida. Ella tenía prohibido verse en los espejos de agua, pero un día una fuerza misteriosa adormeció a los guardianes y la bella joven salió de la cueva y caminó hasta el lago, descubriendo su propio reflejo en el agua. Ella estaba encantada con su visión. Así despertó al Dueño de Agua, al Gran Anaconda, quien emergió de las profundidades, enamorándose de ella y atrayéndola hacia si. En el lago, Maria Lionza y la poderosa serpiente celebraron una comunión espiritual y mística. Cuando su padre descubrió esta unión, intentó separarlos. Entonces la Anaconda creció, se hizo enorme, y estalló provocando una gran inundación que arrasó con la aldea y su gente. Desde ese día Maria Lionza se volvió la Diosa protectora de las Aguas Dulces, los Bosques y los Animales Silvestres.

2
Según Antolinez (1945), etnógrafo, hace mucho tiempo atrás la gente de Yaracuy (Jirjana), recibió un aviso o premonición de que una niña de ojos verdes iba a nacer. Eso se consideraba un alerta, porque sus ojos podrían ser una señal de malos tiempos por venir y, si veía su reflejo en el lago cercano, una monstruosa culebra podría salir de ella y traer muerte y destrucción. Bajo esta profecía, y justo antes de la conquista española, una niña de ojos verdes nació. Estaba destinada a ser sacrificada a la gran Anaconda, por el aviso recibido. El padre la salvó y la envió a un lugar secreto donde creció. Veintidós guardias la cuidaron en esa nueva casa y se encargaban enérgicamente de prevenir que la niña se acercara al lago. Un día los guardias se durmieron y ella se escapó de ellos. Fue al campo y encontró en su camino un bello lago, y con fascinación, vio su reflejo en el agua. Desde ese momento en adelante, ella tomó la forma de una anaconda y creció tanto que su cuerpo explotó y desbordó las aguas y trajo inundaciones al pueblo.

3
El Cacique, indio de Yaracuy, tenía una niña de ojos verdes deslumbrantes. Era una buena señal para la familia y la comunidad, que tanto necesitaban en los tiempos duros de la conquista española. A medida que crecía se convirtió en un amuleto de salvación para la comunidad. El nombre de la niña era Yara. Tupi, su madre, la llevó a la montaña donde permanecía a salvo bajo el cuidado de un regimiento de guardias. Sin embargo, la situación con los conquistadores españoles empeoró. El encanto de Yara le permitió convertirse en una diplomática para establecer conversaciones con los españoles, y la comunidad puso todas sus expectativas en ella como instrumento de paz. Se reunió con Ponce de León usando el nombre de María del Prado. La conversación fracasó y ella se retiró a la montaña donde desapareció y se mantuvo allá como una diosa.

4
Para 1920 el mito relataba a la diosa como una mujer blanca (Garmendia, 1980). María era hija de una pareja de españoles. Cuando tenía 15 años, desapareció mientras nadaba en un lago. Pero no murió. En cambio, se dice que fue rescatada por una Onza. A partir de entonces la Onza y María eran una unión, y por ello se le llama María de la Onza. Posteriormente el dialecto popular fusionó el nombre en María Lionza. Hay una versión similar a ésta, en donde María Lionza se llama María Concepción de Sorte, hija de unos españoles, quien creció entre animales del bosque, hasta que un día le atrajo una luz extraña y desapareció. Se fue al cielo y se unió a algunos indios que la hicieron reina y cabalga sobre una Onza.

5
Maria Lionza, hija de un español y una india caquetía, en su juventud tuvo 4 desapariciones; la más grave fue a los 14 años que se escapó porque su padre quería casarla en sus 15 años y ella no amaba a su esposo; su padre, al ver que no quería casarse, la encerró. Después de un largo tiempo ya era una hermosa mujer y le gustaba mucho tratar con los esclavos. A su padre no le gustaba eso y la hizo esclava también. El negro Felipe, que era como un padre para ella, la ayudó a escapar en la noche de San Juan y se fue montaña adentro; allí se le apareció un ángel y le dijo: estas tierras llevarán tu nombre, el pueblo te rendirá culto y el que pise estas tierras santas sin fe, será despojado de su cuerpo; y en ese momento quedó encantada cerca de un río.

6
María Lionza era hija de un español con una india (Mestiza) y se crió como una blanca criolla fiel creyente de Dios, Jesucristo y la Virgen Maria. Ella creció hasta cierta edad de la adolescencia. Su padre le arregló un matrimonio con otro español. Maria Lionza decidió escapar de este arreglo. Fue el Negro Felipe quien la ayudó a escapar y la llevó ante el indio Guaicapuro que se encontraba en la montaña. Él le enseñó todo sobre sus raíces indígenas... Cuando los españoles fueron a la montaña Guaicapuro la ayudó a escapar hasta la punta de la montaña. Es allí cuando ella fue encantada y elevada transformándose en la guardiana de la montaña y reina de todas las cortes espiritistas.

María Lionza no es la misma que María de la Onza. María de la Onza era hija de un cacique de Yaracuy; ella era una mujer bien formada a diferencia de María Lionza que era prácticamente una niña. María de la Onza fue violada por siete hombres y desde entonces ella juró vengarse y fue cuando apareció una Onza ante sus ojos, ella se montó sobre la Onza y es de allí que se la ve a ella sobre ese felino; en cambio Maria Lionza sólo tiene imagen junto a las otras dos potencias y se ve con ropas que usaban las Blancas Criollas de esa época.

Maria Lionza, acompañada del Negro Felipe y del Cacique Guaicaipuro conforma las "Tres Potencias". Ellos son la base fundamental de un cielo de deidades y espíritus divididos jerárquicamente en "Cortes".
Yara gobierna sobre nueve Cortes.

lunes, 22 de febrero de 2010

"Como Espíritus Protectores-2"


De acuerdo con algunas tradiciones, cada persona al momento de nacer tiene ya el espíritu de un animal, quien se encarga de protegerlo y guiarlo. Estos espíritus usualmente se manifiestan sólo como una imagen que aconseja en sueños, o con cierta afinidad con el animal que nos tomó bajo su protección.
También se sabe que si uno se siente atraído de pronto por algún animal -sin haber pensado nada parecido hasta ese momento-, ha encontrado a su Nagual propio.
Con respecto a esto, pienso que el mío es el Tigre.



El Baku


Los niños de Japón, al acostarse de noche, tienen al lado de su cama o sobre su almohada la figura de un Baku, el protector nocturno que "se come sus pesadillas" para que ellos puedan dormir tranquilos hasta el otro día.
Así imaginó a uno de ellos Hatsushika Hokusai.


www.skyscrapercity.com/

y wikipedia

lunes, 10 de marzo de 2008

"El Dragón Como Nuestro Protector"

Ilustración relacionada con un relato que escribí; el Dragón Lord Argos, quien tiene encargado proteger a una niña muy importante de Domremy, descubre en su Piedra de Vaticinios el rostro del grave peligro que corren ambos a causa del rencor de una Dragonesa llamada Lady Troy.



Los Dragones, que protagonizaron incontables historias y leyendas en todo el mundo, siempre se encontrarán lejos de nuestra incredulidad y muy cerca de nuestras incertidumbres...

miércoles, 6 de febrero de 2008

"Lo Que Le Ocurrió A Chandra"

-Otra vez esos malditos cazadores furtivos... -Gruñó Devi Singh Rathore, Guardián en la Reserva de Ranthambhore, reconociendo las huellas dejadas por ellos la noche anterior.
Enseguida reunió a los demás Guardaparques para elaborar el nuevo plan a seguir.
Aquellos eran los responsables de las heridas en su cabeza y su hombro, tras una persecución durante la cual había bordeado las colinas de Rajastan junto a un compañero, quien resultó muerto en la emboscada por los mismos cazadores.
Pero ahora, a la par de las huellas, él y los suyos terminaron siguiendo un doloroso rastro de sangre cuyas manchas aparecían a intervalos casi regulares. Si se apresuraban, los atraparían antes que pudieran escapar con su desafortunada presa.
Eso que parecía un Via Crucis -como en cada situación similar- los llevaba ahora a duras penas por una maraña arbórea, pero tres metros más adelante pudieron oír voces murmurando como si sus dueños conocieran el peligro inminente.
Rathore hizo unas señas y los Guardias efectuaron un rodeo para cerrarles por el otro lado la posibilidad de escapar; entonces, con otra señal convenida, todos corrieron hacia el centro del círculo, apartando ahora las ramas ruidosamente. Los dos cazadores comenzaron a dar voces y empuñaron sus armas, listos para hacer fuego sobre el primero que vieran, pero aunque dispararon hiriendo a uno de los Guardianes fueron dominados rápidamente.
Devi experimentó un extraño placer vengativo al verlos en la hierba con las manos atadas ; sin embargo debía examinar a la única víctima importante para él en esos momentos.
Allí mismo yacía, enorme y hermosa, una tigresa a quien él creyó reconocer. Los cazadores habían comenzado a sacarle la piel.
El Guardián se inclinó sobre uno de ellos y casi lo sacudió al interrogarlo.
-¿Para quién iba a ser, la piel y lo demás ? ¡Respóndeme! -Le dijo furioso, mientras se contenía de golpearlo por su cargo dentro del Parque. -¿Para quién mataste a esa tigresa?
El cazador, tal como Rathore suponía, permaneció callado. Lo soltó dándose vuelta para dar a entender que ya no quería mirarlo -Ella tenía más de mujer que tú de hombre... -Otro Guardia llamó a las oficinas de la Reserva pidiendo un vehículo y más tarde los llevaron a una habitación donde fueron encerrados.
Allí estarían hasta que hicieran su correspondiente declaración, aunque según opinaba Devi, con una protección tan superior a la de sus tigres como inmerecida.

Para la mayoría de los Guardafaunas, las criaturas que vivían en Ranthambhore constituían familias y rebaños, a los cuales debían vigilar en cuestiones como población y salud.
Para él en cambio, al menos en lo referido a los tigres, cada individuo igualaba en importancia a un príncipe o una princesa europeos; y si en el mercado negro un desdichado felino muerto se pagaba seis millones de dólares, Devi había imaginado cuánto pediría por un ejemplar vivo en caso de vendérselo a uno de esos traficantes: veinte mil millones... Todo suyo, para tomar o rechazar.
Por último, consideraba sus tendencias feroces debidas únicamente a su entorno, argumentando que si hubieran existido en otro ambiente habrían sido tan mansos como corderos.
Pero estaba de acuerdo en que siguieran siendo tal cual eran.

La hija de Rathore, con diecisiete cumplidos cuatro meses atrás, dormía profundamente, pero no pudo evitar despertarse casi a las dos de la mañana al oír unos golpes en su ventana. En realidad -y esto era conocido por todos- tenía oídos tan sensibles como los de un lobo.
Cuando se levantó y pudo mirar a través del vidrio, vio algo muy brillante deslizándose por el jardín hacia el sector protegido de la Reserva.
Lo que producía la luz volvió sobre sus pasos y entonces Chandra alcanzó a distinguir su forma, aunque sabía que nunca la había visto, ni había oído mencionar siquiera ese tipo de Criatura.
Boquiabierta pero sin temor alguno, siguió contemplando la figura de aquel Unicornio mientras él parecía estar pidiéndole que lo siguiera.
En cuanto Chandra entendió esto no dudó en vestirse para salir, aunque algún Guardia pudiera descubrir su repentino impulso. De algún modo intuía que era mejor mantener el secreto, pues en caso contrario no sabía qué les diría con respecto a esa Criatura tan extraña pero hermosa como una deidad, ni cómo había podido verla... ¿Los dioses se manifestaban así ?, ahora no estaba segura.
-¿Eres un Avatar de la Luna? -Le preguntó a la luminosa Criatura que no le respondió, pero se quedó mirando a la joven.
Luego Chandra creyó oír “apresúrate...”, y el Unicornio giró velozmente para desaparecer tras unos arbustos.

La noche siguiente los golpes parecieron más cargados de urgencia, pero esta vez Chandra ya estaba lista para salir tras él.
Cuando se internó en plena selva, luchando contra el sueño y siguiendo al Unicornio, tras caminar cuarenta minutos oyó correr el agua de un río aún muy lejano. Sabía que desde allí tardarían una hora en alcanzar la orilla, pero si él quería llevarla a ese lugar haría el esfuerzo...
En su camino tampoco faltaron tigres saliéndoles al paso, no obstante lo cual Chandra notó enseguida que ellos sólo seguían con la vista al Unicornio; no le prestaban a ella la menor atención y pronto dejó de asustarse al verlos aparecer como surgiendo desde las sombras.
Faltando cinco kilómetros para el río la Criatura torció su rumbo hacia la izquierda. En ese momento la joven pudo percibir -también identificar- el olor del agua, el de unos hongos, el de cada árbol... y en especial el de un gran tigre que había estado siguiéndolos los últimos veinte minutos. Pero a diferencia del resto, tenía la mirada puesta en la hija del Guardafauna, y aun así ella no se sentía asustada.
Todo la llevaba en cambio a un desenlace que en cierto modo esperaba entre expectante y serena, con una pronta vida familiar tranquila y feliz. La joven india frunció el entrecejo ante ese planteo para sí misma, aunque... ¿No se habría enamorado sin duda de ella ese Ser? ... ¿Más tarde no aparecería en algún misterioso jardín interior, viviendo junto a él con esa maravillosa apariencia exterior?
El ser resplandeciente ya estaba parado frente a una cueva de la cual salían unos rugiditos angustiados y agudos. Aunque los había oído mucho antes, al ver en esa oscuridad quiénes emitían ese llamado pudo sentir cómo, además de las nuevas capacidades sensoriales, algo distinto despertaba en su interior.
Recién entonces la invadió un sentimiento de terror, breve pero muy grande. Se dio vuelta; el Unicornio estaba frente a ella.
“Apresúrate...” -Esta vez el pedido fue más claro y apremiante.
Los dos tigrecitos desamparados estaban allí. ¿Necesitaban alimento? ¿Tal vez cuidados? ...Pero le era casi imposible llevarlos por sus propios medios a un lugar donde pudieran ocuparse de ellos.
Estremeciéndose, volvió a mirar al Unicornio y supo lo que él le pedía.
Sentándose en el suelo frío y húmedo de la cueva ( no le molestaba ya ni esto ni los olores salvajes acumulados en su interior ) levantó el borde superior de la prenda que cubría su torso y, aún temblando, tomó a uno de los pequeños con ambas manos.
Sin embargo eso también desapareció al sostener así al tigrecito, como si él le brindara calor, tanto externo como interno.
Cuando los pequeños saciaron su hambre de dos días, cada uno en su momento, la Criatura se aproximó a Chandra y apoyó la punta del cuerno sobre su entrecejo. Entonces la joven no deseó sino quedarse allí, cuidando a los hijos que la naturaleza le había dado.
...Y el Unicornio se desvaneció, pues ahora alguien podía continuar su labor terrenal.

Chandra durmió y despertó junto a los tigrecitos una hora antes del amanecer. En la entrada del cubil vio el rostro del tigre que había estado siguiendo sus pasos; como la vez anterior, no tuvo el menor asomo de miedo.
Separando apenas los labios, él le lanzaba gruñidos cortos y suaves, de incitación y deseos, pero para ella aún era muy pronto. Recordando vagamente la onda del amor que la había invadido a través de sus otros ojos, se alisó el pelo y volvió a amamantar a los bebés de la tigresa muerta; sabía que él podía matarlos si los dejaba solos, por lo cual -antes de aceptar a su formidable pretendiente - defendería a sus pequeños con uñas y colmillos, o con su propia vida.